Seguramente habrá habido alguna vez que sentiste que te sería útil acudir con un psicólogo, puede que hayas tenido la sensación de haber perdido la brújula en más de una ocasión. Hoy en día una de las preguntas más comunes es: ¿Cómo sé que debo de ir al psicólogo? La verdad es que un psicólogo procura el bienestar de quien acude a consulta y por ello, las razones de empezar un proceso terapéutico dependen de la etapa de vida que se esté viviendo y los recursos emocionales para afrontarla. Es por esto que siempre varían y las estrategias terapéuticas deberán ser siempre personalizadas al consultante.
1. Cuando el pasado duele: El pasado forma parte de nuestra historia. Es una guía que nos recuerda las experiencias sin embargo estas experiencias no deberían de dar una sensación de ahogo, malestar o tristeza.
2. Duelos: El duelo es la respuesta emocional que se da ante la experiencia de vivir una pérdida. Es un proceso que varía en cada persona que tiene como objetivo final el ser capaz de adaptarse nuevamente a la vida. Existen distintos motivos para vivir un duelo: pérdida de un ser querido, término de una relación amorosa, pérdida de una mascota, fin de una amistad significativa, cambio de residencia, pérdida o cambio de trabajo, entre otras.
3. Relaciones poco constructivas: Es uno de los motivos más comunes para buscar un proceso terapéutico e incluye relaciones de pareja, laborales, personales o familiares. La persona siente una insatisfacción cuando se encuentra en ciertos ambientes, no logra comunicar de manera efectiva sentimientos, pensamientos y emociones.
4. Malestar general: Muchas veces el estrés, ansiedad y otros problemas emocionales se manifiestan en nuestro cuerpo. Puede haber insomnio, dolor corporal específico, pérdida de cabello, sueño poco reparador, poco apetito, entre otras sin razón médica aparente.
5. Desmotivación: Las actividades que antes gustaban ahora parecen ser no tan encantadoras o importantes como antes y al mismo tiempo no hay interés por conocer actividades.
6. Incapacidad para enfrentar situaciones: Algunas de las razones pueden ser inexperiencia para usar estrategias efectivas, falta de capacidad de solución, miedo a lo desconocido, falta de límites, temor al rechazo o lo que otros puedan pensar.
Existen muchas razones por las cuales las personas buscan empezar un proceso terapéutico, sobre todo cuando existe un problema que supera las fuerzas y no se encuentra una solución para ello. Recuerda que no estás sólo, si ves que hay una disonancia entre lo que haces y tienes con lo que anhelas, escríbeme.